Como una flor sin germinar, pagana. Vives fingiendo sin querer dejar de aparentar.
En tu conciencia no hay lugar a dramas, esta lujuria es tu narcótico para dejar de pensar. Y aunque tus dieciséis escondes del papel, crees que no hay nada que temer, y sin duda estás mintiéndote.
Hoy te ocultas en tu piel. Sin excusas, sin querer.
Sólo el tiempo sabrá ver hacia donde vas a parar.
Un inocente corazón jugando a los excesos, ¿cuándo perdiste la intención de ser mejor que el resto?
Gobiernas tu razón con la televisión que escupe mierda sin tasar a quién va a abordar, sin preguntar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario