sábado, 18 de abril de 2009

La felicidad.

Feliz es hoy por hoy quien tiene la habilidad de cambiar y adaptarse junto con su propio bienestar; y es por eso mismo que tal vez ni tan siquiera la mismísima felicidad logra conservarse a si misma. Probablemente se ha cansado de vivir en la rutina, ha dejado de posarse en la estabilidad, y cual virus ha comenzado a mutar; esperando que en algún momento alguien reuna el ingenio necesario para, otra vez, merecerla.

Seguramente mañana haya cambiado de dueño, de amante, de compañero; dejando víctimas en el acto, sedientas de volver a percibir su calor y su frescura. Tal vez se hartó ya de vivir rodeada de paz, de respirar una y otra vez aquello que ayer le otorgó la dicha; ya no es capaz de sonreír con los mismos opiáceos, de alegrarse con los mismos sabores, de entretenerse con los mismos diálogos.

Feliz es hoy por hoy quien no se da cuenta de que es feliz, y es por eso que la felicidad decide largarse a nuevos destinos; es por eso que flirtea, nos abraza y nos golpea; aburrida de nuestra desgarbada rutina, harta de nuestra torpe inconsciencia.


Pereza (Jénova 2009).

Hay quien necesita de una mano levantada para hacer presente su trivial apreciación de todo.
Disfraza razones sin saber su voluntad, sin tomar partido alguno, desconoce lo que irá a opinar.
Entiende que hay algo en tu interior, no lo desperdicies por temor al rebaño que aumenta sin medida y sin control.

Enciende tu mente, sigues tendido en el sol, quemando toda razón. Vas repitiendo sin más, tan lejos de tu ideal.
Enciende tu mente, sigues tendido en el sol

Tu figura en el espejo no es particular. Dime, ¿cuánto has trabajado para seguir siendo igual?
Eres un total reflejo de esta sociedad moldeada, que se esfuerza cada día para que no pienses nada.
Entiende que hay algo en tu interior, no lo desperdicies por temor al rebaño que aumenta sin medida y sin control.

Lección de oportunismo (Jénova 2009).

En el aire aún se suspende ese perfume, veneno; y aún no entiendo cómo al vacío te lanzaste de lleno. Te enorgulleces de tu oportunismo, y ahora mismo buscas hacerte de fama, con cinismo.

Recorta tus límites hasta donde quieras; yo quisiera poder mirarte así como a cualquiera. Has perdido por completo la capacidad de decidir quién de fingir se vale, y quien vale sin mentir.

Ya no logro deshacerme de este sentimiento; percepciones que desatan más que un desaliento. Entre ahora y el ayer se extiende un gran abismo, ya no logras deshacerte de este oportunismo.

Si de carreras se tratase, estás al frente, sereno; mirando sobre el hombro a aquel que cruzara tu terreno. Ya lograste conseguir lo que perseguías, y ahora ya no vale ni un minuto de tu día. Y es que has perdido por completo la capacidad de decidir quién de fingir se vale, y quien vale sin mentir.


Adrenalina (Jénova 2009).

Como una flor sin germinar, pagana. Vives fingiendo sin querer dejar de aparentar.
En tu conciencia no hay lugar a dramas, esta lujuria es tu narcótico para dejar de pensar. Y aunque tus dieciséis escondes del papel, crees que no hay nada que temer, y sin duda estás mintiéndote.

Hoy te ocultas en tu piel. Sin excusas, sin querer.
Sólo el tiempo sabrá ver hacia donde vas a parar.

Un inocente corazón jugando a los excesos, ¿cuándo perdiste la intención de ser mejor que el resto?
Gobiernas tu razón con la televisión que escupe mierda sin tasar a quién va a abordar, sin preguntar.